Niños que golpean

lucy
por Nina

Sé que el título de este post puede resultar un poco brusco, determinante, categórico. Un niño golpeador es solo eso? Claramente no. Es un niño que dentro de sus muchas características está una… que golpea. A otros niños, a sus hermanos, a las mascotas.

Mi hijo mayor es así. Es alegre, amoroso, creativo, bueno para comer y también para largar un manotazo o una patada de vez en cuando.
Tiene un poco más de dos años y ha tomado la mala costumbre de golpear a algunas personas en algunas situaciones (algunas que ya desciframos, otras que aun son un misterio).

Partiré esta divagación diciendo que mi hijo vive en un ambiente sin violencia. A él nadie le pega y no ve que a su alrededor nada se resuelva con golpes… Pero de algún modo él ha incorporado el manotazo y la patada como un tic, como un gesto sin importancia que a mi me importa demasiado.

Qué hacer en estas situaciones?
Lo primero, me imagino, es responder sin golpes. No podemos decirle “no golpees” y dárselo a entender con un golpe. Lógico.

Otro punto es que, al menos yo, siempre busco que mi hijo pida disculpas al afectado. Ya lo hace como automáticamente, no sé si entiende lo que significa pedir perdón, pero me parece que es algo que no podemos dejar pasar.

También está el explicarle el por qué está mal que golpee. Darle toda la vuelta. Mostrarle el daño que hace y como eso repercute. Este punto es que el que más me cuesta porque siento que rápidamente él me deja de escuchar, pero aun así persevero en ello.

Importante es también entender que existe alguna razón para que nuestro hijo reaccione así. Hay alguna emoción que no está pudiendo expresar “correctamente” sino que la está manifestando con los golpes. Como papás deberíamos acompañarlos a llegar al origen para cambiar la manifestación. Difícil.

Último, dentro de todas las cosas que hago, es que el golpe tenga una consecuencia. No me atrevo a llamarlo castigo, pero sí consecuencia. Fundamental es que la consecuencia sea proporcional a lo que la origina. Debe ser constante y eso es algo que a mi me cuesta. No siempre llego hasta acá. No siempre hay consecuencia y eso para mi hijo debe ser confuso y probablemente poco formador.

Sé que mi hijo hoy es muy chico y su comportamiento no me indica que será un joven golpeador o violento. Lo más probable es que pronto entienda, incorpore y deje de golpear, pero prefiero intentar evitarlo desde hoy, haciendo cosas, porque harta impotencia me ha dado cuando he visto a niños golpear a otros, y que sus papás no hagan ni digan nada.