Literatura infantil: Los restos del mundo

losestosdelmundo
por Andrea Uribe, @maillenca

Antes de empezar, un dato: en Chile, cerca de ochocientos niños viven en situación de calle, es decir, EN la calle. Mila —la protagonista de esta historia— representa a uno de ellos y, quizás como uno de ellos, recoge lo que otros botan. Desde el basural (que siempre está lejos, afuera, en un lugar indeterminado) observa.

Para los otros, ella es un espectro prácticamente invisible. Una niña pobre —por momentos, con expresión de mujer— cuyo cuerpo se mimetiza con las cosas; una niña-espectro que al avanzar deja un halo, una estela que se distingue entre el smog de la ciudad y sus habitantes que deambulan como bultos.

Mila intenta dar sentido a lo que otros botan, a lo que nadie quiere. Hasta descubre la existencia del Dios de las Cosas, un ser hecho de basura que parece salvar a los que confían en el consumo. En el esfuerzo, se incluye: “somos la sombra”, dice a su perra que quién sabe cómo llegó al basural, tal vez también fue abandonada entre los restos del mundo.

Y aquí, el delicado y figurativo lenguaje con que este libro fue escrito nos lleva a reflexionar sobre lo que no queremos ver. Botamos lo que nos sobra para tener la ilusión de que empezamos de nuevo, en vez de incorporar lo vivido y avanzar con ello. Intentamos “hacer como si nada” para no ver lo que nos molesta, lo que nos duele, para olvidar. Pero Mila y, con ella, esos ochocientos niños que tenemos viviendo en la calle, nos dice que “todos los harapos y trastos no se podrán esconder, no se podrán olvidar”. Gran lección sobre la memoria.

Quedan rondando, tras la lectura, ciertas preguntas: ¿quién narra?, ¿quién observa a esta niña que, pese a todo, aún juega?, ¿quién encuentra a Mila?

Si bien me es prácticamente imposible categorizar libros por la edad de sus potenciales lectores, recomiendo la lectura de Los restos del mundo, dada su extensión, desde los ocho años.

Los restos del mundo
Escrito por Magdalena Salazar e ilustrado por Carolina Schütte
Editorial Amanuta, 2014
$ 12.000 aprox.