Los niños y las mascotas

frankabarbara
por @patyleiva

Después de mucho tiempo, nos decidimos a tener perro. Las cosas se dieron y llegó la exquisita Franka de regalo. Imposible negarse.

Las razones que nos habían detenido antes eran el tremendo trabajo y compromiso que adoptar un cachorro significa. Pero a mi los compromisos no me asustan, y tengo la expeiencia de haber tenido 2 perras antes de ella y creo, supongo y espero que cada vez uno lo hará mejor.

Mi primera perra fue regalo de mi papá para mi cumpleaños número 11. Recuerdo ese día como uno de los más bonitos de mi vida. Estabamos comiendo torta cuando mi papá llegó de la oficina, como una tarde cualquiera. Algo me había hecho intuír que ese año sí llegaría el perrito que había pedido desde que tenía uso de razón, pero mi papá entró solo, saludando muy sonriente pero sin el regalo que yo esperaba en las manos. Lo saludé sonriendo por fuera pero decepcionada por dentro. Dejó su chaqueta en el sofá y dijo “vuelvo altiro, se me quedó algo en el auto”. Mi corazón empezó a latir acelearado ante la posibilidad que se volvía a abrir. La esperanza es lo último que se pierde. Tocó la puerta de nuevo y mi mamá me miró sonriendo y me dijo “anda tú”. Me levanté rapidito y al abrir me encontré con una bolita de pelo negro con una enorme cinta de regalo color lila amarrada al cuello. Detrás sonreía mi papá mientras a mi me caían las lágrimas de felicidad.

Le pusimos Cuqui. Era negra, le hacíamos corte de pelo de cocker spaniel con el lomo corto y las orejas y el faldón largo, pero con el tiempo nos dimos cuenta que tal vez hubo algún Schnauzer entre sus antepasados, así que a su impecable look sumamos un bigote y una chasquilla que ella engalanaba con su espléndida barba blanca. Les digo, era única. La Cuqui vivió 14 años, y la pena fue tal que a mi siguiente perra, una Cocker color miel le pusimos Consuelo. “Pobrecita, que carga lleva en su nombre”, me decía una amiga. Pero ella fue la perra más dulce que jamás he conocido. Le decíamos Coni, Conífera, Coñeñe, Constanza… y ella respondía a todos porque era la perra más fiel del universo. Se murió en mis brazos, uno de los días más tristes de mi vida. Mi hijo ya había nacido y mi marido lo traía en su coche detrás mío mientras yo la llevaba en brazos a la clínica que queda a dos cuadras de mi casa el día en que se puso mal. Sentí el momento en que se me fue.

Mi hijo la recuerda poco, pero se siente como orgulloso de saber que fueron contemporáneos alguna vez.

Hoy Franka ocupa nuestro corazón, nuestra dedicación, nuestras mantas y todos los diarios que podamos recolectar para enseñarle a hacer sus cosas. Hay sentimientos que sólo una mascota te puede hacer sentir, y el sufrimiento de perderlos vale la pena por todo lo que nos entregan y lo que nos hacen dar y sentir en vida. Les enseña a preocuparse por otro ser, a sentir compasión y empatía cuando otro lo necesita, y los vuelve más flexibles, porque con un perrito nada es sólo blanco y negro. Franka tiene 3 meses y parece que siempre hubiera estado acá.

6 COMMENTS

  1. awwww!! que lindo!!!
    yo tengo dos salchichas que amo como mis hijos; y mi martina es feliz con ellos; cuando era más pequeñita ni los pescaba porque era como algo más de la casa, como que es natural en ella que estén los perros; ahora que está más grande se enternece y los molesta un poco, pero le encanta cuando se suben a su cama.

  2. Creo que es fundamental que los niños aprendan a relacionarse con mascotas tipo perro o gato. Se crean lazos y los niños aprenderan, por medio de nuestro ejemplo, a respetar a los seres vivos en general. Yo he tenido perros siempre, de esos falderos y me he sentido acompañada siempre y bendecida de que esten en mi vida.

  3. Haaaaaaaaaaaa

    si hay algo que amo con locura son los perritos
    con porota decimos hace tiempo que nos portaremos bien para que en navidad el viejito pascuero nos regale un perrito, necesito una mascota pero estoy en el problema de que mi depa no tiene un balcon grande, de hecho es un chiste el balcon, entonces me complica que el perrito haga sus necesidades, podria ser adentro del depa, pero no quiero olores feos poh”
    asi que ahi estoy, viendo las posibilidades, pros, contras, evaluando opciones, aunque claro, todo va en poder tener mascota pronto, nos hara muy bien como familia de dos que somos ahora, salir a pasear con ella (tiee que ser mujer, no puedo con un perro masho)

    eso, ojala todo salga maravilloso

  4. Hola, yo tengo a mi San Brnardo hace 6 años, lo adoro y ahora vienen en camino mis gemelos, estoy un poco preocupada de como se va acomportar, yo creo que bien, pero todos me dice que tenga cuidado, él siempre ha estado dentro de la casa incluso arriba de mi cama, algo que no podrá hacer ahora.
    y creo que él notará la diferencia, espero que se entineda con los gemelos.

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