Los logros de un año

nadarpor magdalena

Cuando uno tiene una guagua prácticamente cada día tiene logros que emocionan y que estamos ansiosos esperando que ocurran. La primera sonrisa, los primeros agu, cuando se sientan, cuando comienzan a comer, a gatear, a caminar, a ir al baño etc, etc, etc. Pero con el paso del tiempo esos logros o hazañas van siendo más pequeños, menos memorables por decirlo de alguna manera, por ejemplo es muy poca gente la que sabe exactamente cuando dijo el primer chiste, o cuando se puso solo la ropa o cuando aprendió a saltar en un pie.

Es obvio que los niños nunca dejan de aprender cosas nuevas, de hecho cada día lo hacen, pero con esto de que mis hijas están más grandes me he dado de que hay ciertas edades que nuevamente están llenas de hitos y concentran esos logros que se recuerdan por siempre. Para mi hija mayor el 2013 fue definitivamente el año en que pasó a ser una niña que poco a poco se encamina hacia la preadolescencia. Como nació en noviembre partió el año con seis y lo terminó con siete y en esos 12 meses algunas de las cosas que prendió fueron: leer y escribir (y le encantó!!!), andar en bicicleta sin ruedas, nadar, sumar y restar sin dificultad, aprendió a ver la hora, a saltar la cuerda hacia adelante y hacia atrás.

Para mi es un orgullo gigante ver lo feliz que la ponen sus logros y lo contenta que ella está sintiéndose con autonomía. Por ejemplo es impactante la seguridad en sí misma que le otorgó el aprender a andar en bicicleta. Al día siguiente de lograrlo quiso irse en bici todos los días al colegio y llegaba con una alegría que no le había visto desde que entró hace tres años.

Al mismo tiempo, mi hija menor – que cumplió cuatro años hace diez días- está en esa etapa de pequeños y muy relevantes logros, que aunque rara vez se anotan en un cuaderno sí son motivo de aplausos y sonrisas. Este año aprendió a a dibujar personas, a cerrar un círculo, a hundir la cabeza bajo el agua, a recortar, a pintar sin salirse de los márgenes, a peinarse, a ordenar sus juguetes, a recordar poesías.

Una de las cosas bonitas de este proceso es que las dos han ido avanzando en sus logros y aprendizajes a su propio ritmo. Por ejemplo, yo nunca presioné a mi hija mayor para que nadara, y en los años anteriores no tenía ningún interés en hacerlo, pero ahora agarró la confianza y solita se sacó las alitas y salió nadando. Supongo que mi pega fue darle la seguridad en sí misma para avanzar.

Al final, aunque los hitos memorables los recordaremos por siempre, y es probable que por años mi hija cuente cómo aprendió a andar en bicicleta, los pequeños logros de cada día son también totalmente emocionantes.

Cuáles fueron los logros de sus niños? Les tocó un año de hitos o de pequeñas victorias?

3 COMMENTS

  1. Mi hija tiene 4 años y durante el año 2013 aprendió muchísimas cosas y creo que pasó de ser un bebé grande a ser niña: lo que más me marcó es que aprendió a contar hasta diez y a reconocer los números incluso a escribir algunos; lo mismo con las vocales las dice y las identifica y escribe algunas. Aprendió a restar pero en forma indirecta, aprendió canciones enteras, se relaciona más con niños de su edad, aprendió muuuuchas más palabras, aprendió a dibujar y pintar sin salirse del margen, aprendió a hacer rompecabezas más complicados, a pegar con stickfix, casi a recortar, a bailar ballet, a columpiarse y me imagino que muchas más que ahora no me recuerdo!!!!!

  2. que lindo post Maida,
    creo que lo más importante del 2013 para mi Leopoldo fue que aprendió a leer y a escribir… no lo domina completamente todavía, hay cosas que le falta aprender todavía, pero ya anda leyendo etiquetas y letreros y es súper emocionante.
    aparte también es heavy cómo cambian físicamente de principio de año a fin de año, el Leopoldo al principio era rechonchito y ahora es un alto, flaco, que casi parece adolescente así…

    <3 son lo mejor

  3. Que lindo, me sentí emocionada con el post. Mi hijo cumplió dos años en diciembre del 2013 así que este año fue lleno de logros, porque pasó de ser un bebé a un pequeño niño. En marzo aprendió a caminar y ahora anda trepando por todos lados. Aprendió muchas palabras de repente. Aprendió las vocales y algunas consonantes y a contar hasta diez en español e inglés, y de diez a uno en español. Y una de las cosas que más me han impactado: aprendió a “cantar”. Es decir, él tararea y canta “en inglés”, aunque todo lo que dice suena como “el papáaa, el papáaaa”. En fin, cada cosa que aprende es muy emocionante para mí, y me sorprende muchísimo.

Comments are closed.