Lo no tan maravilloso del embarazo

embarazadita

por China

El embarazo es algo increíble. Sí, es cierto. Pero también hay casos en que vienen acompañados de cosas no tan buenas, algunas pésimas. Pero nunca nadie te dice esas cosas, y creo que se debe a dos motivos: hay que continuar la especie y hay que hacer lo necesario para lograrlo, y también creo que a uno simplemente se le olvida lo malo. Después de un tiempo tu cerebro bloquea los malos recuerdos. Maldita naturaleza haciendo su pega tan bien.

Bueno yo llevo recién 8 semanas de mi segundo embarazo, y aquí estoy para hablar de lo que, en mi caso, hace del embarazo algo NO TAN BACÁN:

– PELOS. ¡Me salen PELOS por todas partes! Y cuando me depilo el pelo me crece demasiado rápido. Es como si mi cuerpo estuviera en modo generador turbo. Y que me crezca el pelo y se ponga bonito, todo bien, pero cuando me empieza a aparecer vello donde no debería haber vello… ya no es tan bello.

– DOLOR. Dolores y dolorcitos por mil. Puntaditas por acá, tirones por allá. Y el dolor de las pechugas a otro nivel. Cuando me saco el sostén en la noche siento el mismo dolor que sentía cuando se me llenaban las pechugas de leche con mi primer hijo. ¿Cómo es posible eso? No sé, pero es el mismo dolor. Un millón de agujitas recorriendo mis pechugas. Rico.

– MAREO. Mareo y náuseas. No he llegado a vomitar, pero pucha que es desagradable esa sensación de asco, constante, ahí, amenazando con el vómito. Y sé que he tenido suerte porque hay mujeres que no pueden separarse del w.c hasta los 4 meses más o menos. Hasta estar frente al computador me marea. Castigo cruel.

– ACIDEZ. TODO ME DA ACIDEZ. Y la acidez es muy latera porque se suma a las náuseas “normales” y genera algo así como una doble náusea. Y me lleno de gases (de verdad que me siento la persona menos sexy del mundo, llena de pelos y gases y aumentando de peso). Y ya me da miedo comer cualquier cosa porque me siento pésimo después.

– SUSTO. Ya, esto sí que es lo peor. Hace una semana empecé con una descarga café media viscosa que terminó siendo sangre, sangre vieja eso sí, pero sangre al fin y al cabo. Y sangre durante el embarazo = miedo. Terminé en cama varios días, revisando constantemente el color de mis secreciones, preocupada y ansiosa. Hasta que me hice la primera ecografía y ahí estaba… un puntito de 4mm con un corazón que latía. Pero la sangre siguió. Y el miedo no para. Pienso en Beyoncé haciendo complicadas coreografías en tacos, cuando estaba embarazada de Blue, o en Carrie Mathison la heroína de Homeland, que hasta le dispararon y no perdió su bebé. Y, aunque sea ridículo, me dan energía y esperanza de que todo va a estar bien. Pero es difícil no asustarse cuando de tu cuerpo depende que tu hijo llegue al mundo.

– DEPRESIÓN. Esto es directa consecuencia del susto. Me siento un poco aislada del mundo en mi preocupación. No tengo ganas de hacer nada, de ver a nadie, de hablar con nadie, de salir. Me cuesta mucho concentrarme en hacer cosas que tengo que hacer. Me quedaría acostada todos los días. Pero sé que no se puede porque la vida sigue y hay que hacerla con normalidad. En eso estoy. Tratando de pensar que las cosas que hago no están dañando a punto de 4mm.

Ya y ahora es el momento en el que digo que, obvio, cuando nazca el bebé todas estas cosas malas van a haber valido la pena y no van a importar. Sólo está bueno recordarlas para que en general todos tengamos más paciencia con las embarazadas. Déle el asiento, déjela pasar en la fila. Le aseguro que esa mujer, sí, está muy feliz de estar embarazada. Pero también está muerta de calor, adolorida y al borde del vómito.

2 COMMENTS

  1. estoy 100000% de acuerdo contigo.. y respecto de la ultima frase.. otra de las cosas malas es q casi todos los malestares y dolores estan presentes al principio o desde el principio del embarazo.. cuando no tienes guata q le demuestre al mundo q tienes una personita creciendo y quitandote la energia.. entonces es mas dificil q te den el asiento, que te dejen pasar en alguna fila y cosas asi.. a mí menos mal q no me paso.. pero a una de mis primas se le hicieron eternos y terribles los 3 primeros meses.. y mas q darle el asiento por embarazada, se lo daban por la cara de enferma que tenía.. cueek!

  2. me acorde de una escena de la peli “que esperas cuando esperas” cuando una de las protagonistas dice que en verdad el embarazo apesta…!! y se llevo una ovación general… jejeje

    pero es cierto… todo eso se olvida taan rapido

    animo…!!!

Comments are closed.