Cuando los hijos aún son un plan

por Eleonora.

Es bonito soñar con los hijos que aún no existen. Pensar qué va a tener de uno, qué va a tener del otro. Mis ojos, su pelo. Sus manos, mi sonrisa. Y así, antes de que uno se de cuenta ya existen en nuestras mentes, incluso empezamos a referirnos a ellos como personas que ya están en nuestras vidas, a adjuntarles características de personalidad, a decir “ésto le va a gustar a ________”, “sería genial que _______ jugara fútbol”. Y es bonito, es romántico en el sentido más puro y profundo de la palabra.

Aunque muchas veces los hijos lleguen sin aviso, lo ideal sigue siendo planearlos, soñarlos, ajustar nuestra vida para poder recibirlos como se debe. Y en eso estamos ahora con mi pareja, pensando, planeando, poniendo plazos, echando a andar la máquina. Es entretenido y se siente ese mismo nervio que se siente antes de subirse a la montaña rusa. Quizás tienes un poco de miedo, pero ya estás en la fila y sabes que se va a sentir tan bien, y va a ser tan corto, y cuando se acabe vas a querer más. Porque yo ya tengo un hijo, un hijo que llegó sorpresiva y espontáneamente, y ha sido lo mejor en mi vida, en serio, sin embargo estoy disfrutando mucho de esta nueva experiencia que ha sido desear tener otro, y empezar a planear tener otro.

Hacer listas de nombres, hablar con mi hijo sobre todas las cosas que vamos a hacer cuando llegue su hermano o hermana, empezar a comer más sano, tomar menos, ir a los doctores que hay que ir, hacerse los exámenes que hay que hacerse, preparar el cuerpo para ser el mejor recipiente posible. Me siento motivada, expectante, y feliz aunque ni siquiera estemos en campaña oficial aún. Aunque todo sea todavía un plan, un hermoso y feliz plan.

Cómo no van a ser lo mejor los hijos, si aún cuando no existen ya te dan tanta alegría.

 

10 COMMENTS

  1. Siii yo estoy en las mismas, tampoco de forma oficial, pero ya incluyo y hablo de mi 2do hij@.. Espero con ansias su llegada en mi watita!

  2. Mi primer hijo llegó así. Lo conversamos, lo decidimos y esperamos “una señal” jajajaja. Yo nunca supe cual fue, pero un día mi marido me llamó desde el trabajo y me dijo: desde hoy no tomas más pastillas. Y así fue. A los dos meses ya estaba embarazada. También me había realizado los exámenes, tomado el ácido fólico, cambiado la dieta, etc. Creo que la disposición lo hizo más fácil. Y hoy nuestro Santiago ya tiene un mes 🙂

  3. Yo estoy esperando a mi hija, y justamente hacemos lo mismo que dices tu, siempre le digo a mi pololo: ” A la Ignacia le encantan los dinosaurios” (por puro que a mi me encantan), ya estamos planeando qué comerá, le tengo su playlist para dormir, otro para jugar, he juntado videos de youtube que le puedan gustar (de música, cosas infantiles, etc). Antes de que ella existiera, con mi pololo siempre hablábamos de tener hijos, siempre la imaginábamos niñita, con la nariz de el, con mis ojos, morena y llena de rulitos. Ahora hay que esperar a conocer como será la real.
    Pucha que estoy chocha, me quedan pocas semanas y quiero que puro salga la chiquilla para abrazarla y darle muchos besitos.
    Suerte a todas las que estén esperando, planeando o criando hijos <3

  4. Tu emoción puede deberse a que tú también fuiste planeada, recontra requete planeada…Te buscamos a determinadas horas, de determinados días, con acómplices que miraban a tus hermanos mayores mientras te “encargábamos”.
    Sí, tiene razón…el amor de pareja se refleja en ese maravilloso espejo que es un hijo planeado. Es como la torta de cumpleaños…el mejor símbolo de un amor que cada cierto tiempo se celebra.

  5. Pucha en mi experiencia es al revés. Partimos planeando igual que ustedes, pero pasaba el tiempo y no resultaba. Primero planificabamos hasta la fecha de nacimiento, que no sea verano x el cumpleaños, q

  6. (Uy se me envió sin querer). Decía: Primero planificabamos hasta la fecha de nacimiento, que no sea verano x el cumpleaños, que no sea invierno x las enfermedades, que no caiga para el 18. Pero no resultaba. Y así comienzan las dudas, los medicos, pasa el tiempo y los planes te angustian, las reglas te angustian. Finalmente pudimos, pero fue un proceso estresante.
    Sin embargo el segundo llegó, sin buscar, sin planificar nada y fue la alegría mas grande, porque nos ahorró el proceso tan difícil de buscar un hijo y no encontrarlo.

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